jueves, 26 de agosto de 2010

Secret Millionaire


The Secret Millionaire, es un show en el cual se muestra un poco de la vida de un multimillonario, que decide tomar un nuevo rumbo, en el cual busca lograr un cambio significativo dentro de la comunidad que lo rodea, la forma en la que lo busca, es yendo a las partes más pobres de la ciudad en donde esté, conviviendo con las personas de distintos lugares, y buscando potencial en las mismas, para al final, donarle un poco de su dinero, y lograr que con esfuerzo y merecimiento, no sólo ganen esta gran ayuda sino que además, aprendan a valerse por si mismos. El punto importante del programa, es que quien esté a cargo de llevar la otra vida, por poco tiempo, no puede mostrar su identidad sino al final del programa, una vez elegida la persona que se quedará con el dinero.

En esta ocasión se mostro la vida de Ben, un joven multimillonario de Londres Inglaterra, que se había hecho de su dinero con base en buenas negociaciones, pero que a su vez, hubo un momento en el que lo perdió todo y gracias al apoyo de seres queridos logró salir adelante y recuperarse, por lo que en esta ocasión y al darse cuenta de cuánto puedes necesitar a alguien decidió ir al barrio de Londres, buscar gente que tuviera potencial y buscar la mejor manera de ayudar, cabe destacar que de la zona de residencias donde el vivía, sólo eran cerca de 6 km para ubicarse ya en una zona "peligrosa".

Visitó varios lugares, pero al final llegó a un centro de ayuda, en el cual la persona encargada tomaba a los jóvenes, les enseñaba cosas y les daba un lugar donde vivir, donde estar, personas necesitadas de alguien llegaban a ese lugar. Ben encontró el lugar y se hizo pasar por un pasante de ayudantía, tuvo muchas experiencias que le hicieron no estar seguro al principio, y después estar bastante convencido, al final al darse cuenta de que el encargado no cobraba un centavo por estar ahí y que había gente que estaba ahí con talento pero sin la capacidad de salir por sí mismos, terminó donando más de lo que en un principio había pensado.

Lo importante de esto, es que te pone a pensar y a cuestionarte sobre la vida, el hecho de ver que hay mucha gente que ayuda sin esperar nada a cambio, que con el simple hecho de saber que alguien te necesita, puedes estar ahí, y sentirte pleno y satisfecho de la vida que llevas, y por otro lado el saber que hay gente aún generosa, que piensa que la vida debería ser más justa y que vale la pena dar un poco de sí, para llevar las cosas a cabo y emparejar ligeramente la situación. Es una experiencia que impacta, pero que al mismo tiempo enseña bastante, y deberíamos de seguir el ejemplo, ayudar sin esperar a cambio, porque afuera gente que sufre abusos, gente de pocos recursos, rechazada de la sociedad, o cualquier otra persona puede necesitar un poquito de tu ayuda, debemos crecer madurar y buscar el bien común si queremos que el país crezca.

lunes, 16 de agosto de 2010

El punto extra: Conocernos


El día de hoy una nueva actividad, se mostró de una manera muy interesante, debido a que el ejercicio, tenía una especie de truco, una ganancia oculta, que se veía opacada ligeramente por un pequeño premio, un punto extra.

La actividad consistía en un cuestionario con preguntas personales, gustos, hobbys y demás cosas, que normalmente no solemos hablar con cualquier persona, por lo que estábamos siendo exigidos a abrirnos con las demás personas para poder resolver el cuestionario, ya que una pregunta completamente contestada, dependía de la respuesta individual y de la respuesta similar, de algún otro compañero, las primeras 3 personas con el cuestionario completo obtendrían un punto extra.

La actividad se resolvió de maneras diversas, gente parada por todos lados, personas que ni siquiera consultaron a las personas que tenían más cerca, todo se buscó resolver, con los 5 sentidos más abiertos que nunca, esperando escuchar el nombre de alguna persona ante cierta pregunta, o viendo en 3 o 4 hojas al mismo tiempo, al final el objetivo del ejercicio, que era realmente conocernos, no se logró del todo en la mayoría y la mayor prueba de esto, fue al finalizar el ejercicio, y el profesor, comprobar a base de preguntas y respuestas  quién sí había notado con quién intercambiaba resultados.

Creo que este tipo de situaciones se viven día a día buscando cada uno ver por sus propios intereses, lograr su propio bien, sin importar quién esté enfrente, y creo que a veces es más importante buscar la colaboración mutúa sin importar la ganancia, ya que cualquier cosa material va y viene mientras que una relación puede durar para siempre. Creo que hay que vivir pensando en cómo vivir en armonía con los demás dejando un poco más de lado, el hecho de ganar o perder y la misma naturaleza de competitividad.

La red social

El primer día de un nuevo curso escolar, durante la clase de responsabilidad social, mientras se trata de hacer conscientes a las personas, sobre lo que pasa allá afuera, mientras se trata de ver, que hay gente que necesita de otros, tuvimos nuestra primera actividad, una actividad que en lo personal, yo había visto, pero nunca realizado ni sido parte de la misma, esta actividad, la nombro la red social, y no me refiero a lo que el mundo moderno de hoy se refiere, al mostrar cosas tipo facebook, twitter, msn o incluso un simple blog, me refiero a la conexión que tenemos entre nosotros, que nos ayuda a crecer como personas y que nos hace ver que realmente, para que el mundo sea mejor, necesitamos todos hacer lo que nos toca, contribuir con nuestro pequeño pedazo que nos permitirá hacer que todo lo que vemos, tenemos y sentimos funcione de mejor manera.

La actividad consistía en un proceso de interrelación en el cual, lo que visualmente podemos obtener es simplemente ver cómo cada uno de los que formamos el grupo, se presentaba, hablaba un poco de sí, se abría un poco ante los demás y mostraba un poco de cómo era, el medio, fue un círculo formado por todos los participantes de la clase, una bola de estambre, y un turno al azar, cada que algún compañero hablaba debía lanzar la bola de estambre a cualquier otro, sostener un extremo, hasta que una vez todos participando, se generaba una red que cubriría casi todo el salón, una "red social" que nos unía a todos los presentes, al terminar la red, se colocó una tapa alargada de un toper, de color azul y sobre esta una pelotita que representaría al mundo, lo que pudimos obtener de esto, es que de nosotros dependía que este mundo no cayera, algo similar a lo que vemos día a día, pero con lo que no solemos tener participación constante, es una realidad, si cada uno diera un poco más de sí, pensara también en el bien de los demás y se diera cuenta de que necesita de otros, para poder obtener un bien para sí, entonces tal vez no nos encontraríamos con situaciones tan complicadas de nuestra vida diaria.

El mayor aprendizaje que obtenemos, es que todos cargamos con la misma responsabilidad, mantener al mundo en equilibrio depende de todos, no sólo de unos cuantos y si queremos lograr algo, hay que buscar que suceda, no esperar a que sucedan milagros.