El día de hoy una nueva actividad, se mostró de una manera muy interesante, debido a que el ejercicio, tenía una especie de truco, una ganancia oculta, que se veía opacada ligeramente por un pequeño premio, un punto extra.
La actividad consistía en un cuestionario con preguntas personales, gustos, hobbys y demás cosas, que normalmente no solemos hablar con cualquier persona, por lo que estábamos siendo exigidos a abrirnos con las demás personas para poder resolver el cuestionario, ya que una pregunta completamente contestada, dependía de la respuesta individual y de la respuesta similar, de algún otro compañero, las primeras 3 personas con el cuestionario completo obtendrían un punto extra.
La actividad se resolvió de maneras diversas, gente parada por todos lados, personas que ni siquiera consultaron a las personas que tenían más cerca, todo se buscó resolver, con los 5 sentidos más abiertos que nunca, esperando escuchar el nombre de alguna persona ante cierta pregunta, o viendo en 3 o 4 hojas al mismo tiempo, al final el objetivo del ejercicio, que era realmente conocernos, no se logró del todo en la mayoría y la mayor prueba de esto, fue al finalizar el ejercicio, y el profesor, comprobar a base de preguntas y respuestas quién sí había notado con quién intercambiaba resultados.
Creo que este tipo de situaciones se viven día a día buscando cada uno ver por sus propios intereses, lograr su propio bien, sin importar quién esté enfrente, y creo que a veces es más importante buscar la colaboración mutúa sin importar la ganancia, ya que cualquier cosa material va y viene mientras que una relación puede durar para siempre. Creo que hay que vivir pensando en cómo vivir en armonía con los demás dejando un poco más de lado, el hecho de ganar o perder y la misma naturaleza de competitividad.
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